lunes, 13 de abril de 2009

Quejas... ¿es bueno evitarlas?

Hace una semana atrás, mis vecinos tuvieron de visita a unos familiares que venían de Comodoro, Argentina. Venían a pasar unos días a Punta Arenas. Como a los dos días de recién llegados, mi vecina, me pidió, amablemente, que le facilitara el estacionamiento de mi casa (como aún no tengo auto, éste está vacío), para que su cuñado, pudiese guardar su vehículo, y así estar protegido de posibles vándalos.

Al ver el estacionamiento desocupado... accedí.

En resumen, estuviéron una semana, y como ustedes comprenderán, esto comenzó a molestar, y empezaron las quejas.

Para colmo, mi mujer pasó a ser como un tipo de molestia a mis oídos, que todos los días me decía: "...que anoche llegaron muy tarde, que cuándo se van a ir, que hoy en la mañana hacían mucho ruido, etc..."

En mi mente, también había una especie de "ping pong" de ideas contrarias, entre las cuales me decía a mi mismo: "yá está bueno, fué suficiente, ¿hasta cuándo se van a quedar?. Anda y pídele
amablemente....que yá no puede ocupar el patio,...que se vaya!!"

Pero a la vez, recordaba, episodios anteriores en mi vida, en los que había perdido el control ante los demás, y el resultado siempre había sido, que después me veían como a un ogro, con miedo; y mi sentimiento era de amargura.

Finalmente, el jueves, cuando llegué a casa, mi esposa me dijo que el visitante de mi vecina, me había buscado para darme las gracias por mi paciencia, para avisarme que el viernes muy temprano volvían a su ciudad, y, para dejarme un obsequio en agradecimiento. (una botella gigante de ginebra :)

La lección aprendida es, no la botella de licor, sino que, esto fué una pequeña prueba de carácter y paciencia, para mi, fué muy satisfactorio el no haber perdido el control, como lo hice en otras ocasiones, y a cambio, recibí agradecimientos, un inesperado obsequio, y de seguro, en algún momento en el futuro, si me veo afligido por algo, mis vecinos podrían tenderme una mano, quien sabe.

Si hubiese perdido el control, y hubiera increpado a mis vecinos y hubiera expresado mis quejas... como estaría ahora?? Saldría de casa y me mirarían feo, habría pasado un mal momento, y me sentiría pésimo, sobre todo, si hubiese ofendido a mis vecinos.

Es cierto que todo tiene un límite, esto no significa que vamos a dejar que los demás hagan lo que deseen con nosotros.

Pero SI sé una cosa. En estos momentos pude haberme estado sintiendo mal y con amargura... pero estoy feliz!!! (y con una botella, que estoy aprendiendo a saborear, jeje)

La vida nos pone diversos desafíos, desafíos cotidianos y sencillos como el mío.

¿Cómo habrías actuado tu en mi lugar???
De acuerdo a como hubieses actuado....cómo te sentirías ahora???

¿Crees que hice mal???
¿Crees que reprimí mis quejas???

Puedes dejarme tu comentario, si lo deseas.

Abrazos!!!!

10 comentarios:

M.Laura Carrizo dijo...

Ay ,ay ay tantas veces me he visto en situaciones similares y en realidad si uno tiene paciencia, creo que siempre los resultados son los mejores!.Mis vecinos ,Tus vecinos los de todos uno no los elige pero son los que conviven contigo todos los dias de tu vida y considero que lo mejor siempre es estar dispuesto a dar una mano en lo que se necesite, justamente los otros dias me dijeron que en el barrio me consideran una muy buena vecina y me quieren mucho y la verdad me emocione, sera que lo que uno siembra lo cosecha!!!.Siempre hay que ser como a uno le gustaria que fueran con uno.Esa es mi filosofia en la vida.
Un besote

MAMEN... dijo...

Creo que la paciencia puede ser muy útil siempre, y si nó mira los resultados, jejejejee;)

BESOOSSS¡¡¡¡

Anónimo dijo...

¡Duro con ellos!! Piedras a los vidrios!! Pònchale las llantas!! Rómpele... Nada, nada... todo está bien, hiciste lo correcto. Yo pondría mi atención ahora en cuál es el fondo de la molestia de tu esposa y no bebería de esa botella sino cuando necesites una dosis de generosidad, para recordarlo. Saludos desde PTB.

MANE dijo...

"la paciencia todo lo alcanza",pero la impaciencia te lleva a decir y cometer errores,
de los cuales te arrepientes al momento de que un gesto como dar un "gracias por su paciencia",te deja con un signo de interrogación gigantesco...

Shikilla dijo...

Nunca te arrepientas de haber controlado y domeñado los impulsos que te conducirían a discusiones, enfrentamientos y malos rollos. A veces es duro pero cuando lo conviertes en práctica habitual te sientes dueño de tus impulsos, emociones y modo de actuar.

Saludos desde PTB.

M.Laura Carrizo dijo...

TE ESPERO COMO SEGUIDOR EN MI BLOG!
UN BESOTE

Ligia Melo Martínez dijo...

Hola, Marcelo:

Gracias por tu comentario. Mi poema "El viento y el tiempo" es para personas como tú y como yo que le buscamos el sentido positivo a lo que no tiene remedio....aunque sea para que nos sirva de experiencia en el futuro.

Te espero en nuevas visitas,

..

Juan Pablo dijo...

jajaja bien compadre...
guarda un poco pa diciembre, q voy para allá mis viejos se casan a mediado de ese mes
asi que desde ya hay que armar algun evento, para reencontrarnos y canturrear un rato o por ultimo para terminar de lo que quede de esa botellita de Ginebra jajajaja

saludos y saluda de mi parte a toda esa gente linda de la que guardo muchos recuerdos inborrables

y q viva el Canto Coral!!!! jeje

Lau . Laura Rosendo dijo...

Hola!yo no conozco cómo son los chilenos, pero yo soy Argentina y sé que muchos de nosotros somos invasores y desconsiderados entre nosotros mismos (algo q se convierte en cada vez más común y no me gusta) pero también muchos de nosotros somos agradecidos!y afectuosos! y confiables!todavía quedamos... sí! Me alegró tu nota y considero que hiciste bien. Yo pierdo la paciencia seguido y exploto o los demás no se enteran y quedo agotada con mis pensamientos...jaja! Hay que aprender a convivir con lo diferente, la sorpresa, la estupides y el amor de los demás... quién te dice? seguramente alguien ha tenido paciencia con UNO TAMBIEN!!
Saludos cordiales a todos desde Argentina. Una ilustradora/diseñadora y cantanteee!!! Gracias por pasar por mi blog!!

Roberto dijo...

Me ha gustado mucho tu blog. Similares situaciones se viven con frecuencia. La vida cotidiana es un gimnasio para entrenarnos en la paciencia. Y la verdad que es tan necesaria en estos días...